Agrotóxicos y trabajo en viveros de FOSA (Botnia) y Eufores (Ence)

En el mes de marzo RAPAL llevó a cabo una investigación sobre "Condiciones de trabajo y uso de agrotóxicos en viveros forestales certificados”. La investigación se realizó en dos de los más grandes e importantes viveros forestales: el de Eufores (de la empresa española Ence) y el de FOSA (de la finlandesa Botnia). Ambas empresas tienen sus viveros y plantaciones certificados bajo el sello FSC (Forest Stewarship Council). Para hacer esta investigación se visitaron los viveros y se mantuvo una reunión con el personal encargado de cada uno de ellos. Posteriormente se organizó una reunión con trabajadores/as de ambas empresas y se mantuvieron contactos posteriores con empresas y trabajadores/as a través de correos electrónicos y teléfono. En el siguiente artículo se resumen algunos de los aspectos más destacables de los hallazgos realizados.

Trabajo en los viveros

En ambos viveros se constató un importante porcentaje de trabajo femenino (55-60% en Eufores y 50% en FOSA), así como un porcentaje bajo de trabajadores/as directos de las empresas (36% en Eufores y 23% en FOSA). Los restantes trabajadores/as son empleados por la empresa Nazca, contratada a esos efectos por ambas empresas. El número promedio de trabajadores/as (directos y de contratistas) es de unos 70 en Eufores y de alrededor de 130 en FOSA. La cantidad de trabajadores/as varía de acuerdo a las estaciones del año y durante el invierno hay una merma en la ocupación.

En ambos viveros el trabajo se centra en la producción de clones de eucaliptos, es decir en plantas no obtenidas de semillas sino de rebrotes de árboles seleccionados. FOSA también produce una cierta cantidad de plantas de semilla, en tanto que Eufores compra plantas de ese tipo a terceros. En la producción de plantas clonadas trabajan fundamentalmente mujeres. En el caso de Eufores, casi el 100% de las mujeres trabaja en esta actividad, en tanto que en FOSA el porcentaje es del 70%.

En Eufores se producen anualmente 4 millones de plantines de eucaliptus clonados en tanto que en FOSA se producen 6,5 millones entre clones y plantas de semilla.

Uso de agrotóxicos

El ambiente húmedo, cálido y con escasa ventilación de los viveros genera condiciones óptimas para el desarrollo de enfermedades y plagas capaces de afectar a los millones de plantines de eucaliptos que allí se desarrollan. Estas plagas y enfermedades son producidas por hongos, virus, insectos y bacterias. Una de las enfermedades más frecuentes es de Moho gris o Moho ceniciento (Botrytis cinerea).

Para prevenir la ocurrencia de dichas plagas y enfermedades, las dos empresas recurren a la utilización de una extensa gama de agrotóxicos.

Los funguicidas e insecticidas utilizados en ambas empresas se caracterizan por ser muy tóxicos para organismos acuáticos; los insecticidas por causar efectos negativos a las abejas y en algunos casos a las aves y la mayoría de las sustancias por tener efectos adversos para la salud humana, algunas de las cuales están catalogadas como cancerígenas y mutagénicas.

En ambos viveros la aplicación de agrotóxicos (en particular de funguicidas) se realiza en forma casi permanente. Ello significa que la persistencia y la toxicidad de los mismos están presentes todo el tiempo y con una acumulación creciente en el ambiente de trabajo. Si bien es cierto que estas sustancias son aplicadas en horarios en que el resto de los trabajadores/as no se encuentran presentes, igualmente éstas permanecen en el ambiente y su olor es detectado al día siguiente cuando se inicia la jornada de trabajo. La vida media de persistencia varía mucho de sustancia a sustancia, pudiendo permanecer por un corto tiempo o por meses.

Los residuos de estas sustancias en algún momento son devueltos al medio ambiente, ya sea a través del agua, aire o suelo. La contaminación del agua puede ocurrir directamente por el vertido hacia un curso hídrico o infiltrarse hacia las napas subterráneas de agua. Es importante destacar que el vivero de FOSA se encuentra a las orillas del arroyo San Francisco y que las aguas del vivero desembocan en el arroyo, por lo que sus impactos pueden afectar un área mucho más amplia que la del propio vivero. En el caso de Eufores no queda claro donde terminan vertiéndose las aguas.

Agrotóxicos y salud de trabajadores/as

El contacto prolongado o repetido causa efectos adversos tanto para la salud de las personas que los aplican como para los trabajadores/as expuestos por trabajar en el ambiente donde son aplicados. También es importante resaltar que los impactos específicos de cada una de estas sustancias pueden verse agravados por la sumatoria de los principios activos del conjunto de agrotóxicos utilizados, que podrían agudizar los efectos negativos, tanto para la salud como para el ambiente resultantes de su uso. El porcentaje de trabajadoras en ambos viveros es elevado, por lo que los efectos adversos de los agrotóxicos en la salud de la mujer podrían comprometer una nueva vida.

Los trabajadores/as de ambos viveros mencionan sufrir problemas importantes de alergias en la piel, tanto en las manos como en el cuerpo y también comentaron la existencia de casos de trabajadoras con problemas serios de piel.

Eufores estaría utilizando dos agrotóxicos no autorizados por el FSC

En la empresa Eufores existe una diferencia importante entre la información aportada por los trabajadores/as y la aportada por la empresa en relación a la lista de agrotóxicos suministrada. De acuerdo a la lista de los trabajadores, hay dos funguicidas no autorizados por el FSC que son utilizados y que no aparecen en la lista aportada por la empresa. Uno de estos funguicidas es el Fundazol cuyo principio activo es el Benomil, que no es aceptado por el FSC por ser un disruptor endocrino y producir mutaciones genéticas. La EPA (Agencia Ambiental de EE.UU) lo cataloga como posible cancerígeno para humanos. El otro funguicida es el Flonex, cuyo principio activo es el Mancozeb, que no es aceptado por el FSC por ser cancerígeno. Mancozeb es tóxico para las aves y se degrada rápidamente a etilentiourea (ETU) en presencia de agua y oxígeno, el que puede provocar bocio, cáncer y malformaciones congénitos. ETU persiste más tiempo en el ambiente (5 a 10 semanas) que los fungicidas que le dan origen.

FOSA emplea agrotóxico prohibido en Finlandia

Cabe mencionar que uno de los funguicidas que se utilizan en ambos viveros es el Captan y que este funguicida fue prohibido en Finlandia en agosto 2001 por la división de plaguicidas de ese país por ser extremadamente tóxico. Es oficialmente considerado como cancerígeno por el gobierno del Estado de California. Contamina el suelo y aguas subterráneas, es altamente tóxico para los peces y afecta ranas, pájaros y aves Resulta por lo tanto insólito que Forestal Oriental, propiedad de la empresa finlandesa Botnia, utilice en Uruguay un agrotóxico prohibido en su país de origen.

Comentario general

Los viveros analizados están certificados por el FSC y se encuentran dentro de los más grandes y tecnificados del país. La generación de empleo es de un máximo de 200 personas durante la zafra (70 en Eufores y 130 en FOSA) y la mayoría de los trabajadores/as son contratados por la empresa tercerizada Nazca. Resulta difícil de comprender por qué se da esta situación, cuando todos los trabajadores/as realizan funciones para la principal actividad del vivero: la producción de plantas. En ambos viveros se hace un uso permanente de un conjunto de agrotóxicos y se constatan algunos impactos sobre la salud de los trabajadores/as. Sin embargo, el peligro mayor radica en el posible desarrollo de enfermedades crónicas a largo plazo, resultantes de la exposición permanente a estas sustancias tóxicas en un ambiente con escasa ventilación como el vivero. A ello se suma el uso por parte de Eufores de dos sustancias no autorizadas y la utilización de una sustancia prohibida en Finlandia por parte de FOSA. Resulta por tanto fundamental que la certificadora que otorgó el sello del FSC a Eufores (la empresa suiza SGS) investigue este tema y que la División de Plaguicidas del Estado de Finlandia tome cartas en el asunto en el caso de FOSA.

Dado que la tecnología actual para la producción de eucaliptos no varía demasiado, es posible plantear la hipótesis de que lo constatado en estos dos viveros se repite en otras empresas dedicadas a la producción de plantines de esta especie en Uruguay y que en aquellas no sometidas a las obligaciones resultantes de la certificación voluntaria se estén utilizando agrotóxicos aún más peligrosos.


María Isabel Cárcamo
RAP-AL Uruguay
Mayo 2007