600 toneladas de problemas hormonales

La atrazina, las malezas resistentes y el agua que tomamos

La atrazina es un herbicida que se utiliza para el control de malezas anuales y gramíneas perennes. Actúa inhibiendo la fotosíntesis y otros procesos enzimáticos. Es uno de los herbicidas más usados a nivel mundial. Sin embargo se encuentra prohibido en la Unión Europea desde el año 2006.

En Uruguay es el segundo herbicida más importado en los últimos años luego del glifosato. Se la utiliza en cultivos de soja para controlar el trébol blanco (1) y otras “malezas” que han desarrollado resistencia al glifosato, fenómeno incipiente en nuestro país pero bastante más desarrollado en la Argentina (2). En cultivos de maíz, sola o mezclada con glifosato, se utiliza para el control de la “Margarita de Piria”, declarada plaga nacional en el año 2004 (3). El cultivo de maíz es particularmente dependiente de la utilización de atrazina (4).

De la mano de la expansión de las áreas plantadas de soja y maíz que se ha dado en los últimos años en nuestro país, se ha registrado un aumento constante en las importaciones de atrazina. Se vende bajo 21 denominaciones comerciales diferentes, algunas de las cuales contienen hasta un 90% de atrazina pura. Durante el 2007, ingresaron al país 650 toneladas de atrazina, lo que representa un aumento de casi un 600% en 5 años.

Elaboración propia en base a datos de Dpto. Control de Insumos de la DGSA/MGAP


¿A qué estamos expuestos?

Hace ya algunos años, fue demostrado que la atrazina puede causar anormalidades sexuales en las poblaciones de ranas, incluyendo hermafrodismo (5), a raíz de sus características de disruptor endócrino. Ya en ese entonces se sospechaba que la atrazina podía tener efectos similares en otros organismos, incluido el ser humano. Un resiente estudio lo demostró.

En un artículo publicado en mayo de este año (6), un grupo de investigadores de la Universidad de California informaron sobre una serie de experimentos que vincularon definitivamente a la atrazina con disrupciones endócrinas en peces y en seres humanos.

El estudio encontró que la exposición a atrazina “feminiza” a los peces. El experimento consistió en la exposición durante 48 horas a los niveles de atrazina que se suelen encontrar en las aguas de escorrentía agrícola *. Esas exposiciones produjeron la eclosión del doble de peces hembra que de peces macho. En palabras de Holly Ingraham, una de las autoras del estudio, los peces usados en el estudio “son muy sensibles a los disruptores endócrinos químicos, por lo que uno podría tomarlos como “centinelas” de potenciales peligros para el desarrollo humano” (7).

De hecho, se llevaron a cabo estudios paralelos con células humanas en cultivo. Los investigadores encontraron que la atrazina pone en funcionamiento de un modo anormal, a varios genes. Los genes activados por la atrazina están involucrados en procesos hormonales y en la capacidad para producir esteroides **. Las células especializadas en producir esteroides (aquellas en las que los genes activados realmente se expresan) resultaron ser especialmente sensibles a la exposición a atrazina. Cabe acotar que muchas de las hormonas sexuales humanas son esteroides, por lo que es la producción y el funcionamiento normal de las hormonas sexuales la que es afectada por la atrazina.

Lo más preocupante del estudio fue que la atrazina afectó las células humanas a niveles extremadamente bajos. Los investigadores encontraron efectos negativos para las células humanas con exposiciones a concentraciones tan bajas como 2 microgramos por litro.

En Uruguay el límite permitido por el Estado de residuos de atrazina en el agua potable es de 3 microgramos por litro (8). Esto es, se permite más cantidad de atrazina en el agua potable que la suficiente para provocar efectos detectables en los seres humanos.

La vida media de la atrazina en el suelo puede alcanzar los 260 días (9), tiempo más que suficiente para que sus residuos sean arrastrados por el agua de lluvia y se acumulen en diversas fuentes de agua. Incluyendo las tomas de agua potable, por supuesto.

¿Qué aseguran los “niveles seguros”?

Una vez más, el avance en las investigaciones científicas demuestra que niveles de residuos de agrotóxicos considerados “seguros” para la salud humana, finalmente no eran nada seguros. Jamás hemos vivido la situación inversa; nunca se demostró que fuese inocuo un agrotóxico considerado previamente peligroso. Una y otra vez sucede lo contrario; se descubre que hemos estado expuestos a niveles de agrotóxicos erróneamente considerados “seguros”.

Cabe suponer que a raíz de los recientes hallazgos científicos, los niveles permitidos de atrazina en el agua potable serán corregidos rápidamente por las autoridades de nuestro país. Se establecerán así nuevos valores, más bajos que los actuales, que supuestamente no representan peligro para la salud humana. Al menos según lo que la ciencia sabe al día de hoy. ¿Y si como sucede siempre, dentro de un tiempo vuelve a demostrarse que los valores “seguros” no eran tan seguros?

Dado que nadie tiene la certeza de si esto sucederá o no, ¿que hacer? Si se quiere realmente asegurar el derecho a la salud de la población y la calidad del agua potable, el camino podría ser aplicar el principio de precaución y prohibir la utilización de todos los agrotóxicos peligrosos para el ser humano.

En cambio, si el Estado evalúa que el derecho de la gente a la salud debe ceder terreno a otros “derechos”, como el derecho al lucro de los fabricantes de agrotóxicos o el derecho a una mayor rentabilidad en los agronegocios, el camino es el mismo de siempre: ir ajustando a la baja los niveles “seguros” de residuos de agrotóxicos cada vez que se descubre que son más peligrosos de lo que se creía.

 

Flavio Pazos
RAP-AL Uruguay – Junio 2008


Notas

* La escorrentía es la altura en milímetros de agua de lluvia escurrida y extendida dependiendo de la pendiente del terreno. Normalmente se considera como la precipitación menos la evapotranspiración real y la infiltración del sistema suelo – cobertura vegetal.

**Los esteroides son moléculas que se sintetizan a partir del colesterol y cumplen diversas funciones reguladoras y hormonales en diferentes organismos, entre ellos el ser humano

Referencias

1 - Soja transgénica y sus impactos en Uruguay La nueva Colonización. Autores Varios. Editado por RAP-AL Uruguay. 2008.
2 - Boletín Nº 1 – Malezas – INTA – Argentina, 2004
Disponible en: www.inta.gov.ar/manfredi/info/documentos/docprodveg/malezas/BOLETIN-1-Malezas.pdf
3 - Campaña para el control de Margarita de Piria - Amalia Rios, INIA La Estanzuela
Disponible en: http://www.inia.org.uy/publicaciones/documentos/le/ad/2005/ad_428.pdf
4 - La tragedia social y ecológica de la producción de biocombustibles en las Américas - Miguel A. Altieri, Elizabeth Bravo
Disponible en: http://www.lahaine.org/index.php?p=31185
5 - Hermaphroditic, demasculinized frogs after exposure to the herbicide, atrazine, at low ecologically relevant doses. Proceedings of the National Academy of Sciences Hayes, TB - 2002.
6 - The Herbicide Atrazine Activates Endocrine Gene Networks via Non-Steroidal NR5A Nuclear Receptors in Fish and Mammalian Cells - Miyuki Suzawa, Holly A. Ingraham
Disponible en: http://www.plosone.org/article/info:doi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0002117
7 - Hormone Activity In Cell Studies. ScienceDaily. Junio 23, 2008,
Disponible en: http://www.sciencedaily.com /releases/2008/05/080507084013.htm
8 - Norma interna de calidad de agua potable - Administración de las Obras Sanitarias del Estado
- diciembre 2006
Disponible en http://www.ose.com.uy/descargas/Clientes/Reglamentos/nicap.PDF
9 - Interim Reregistration Eligibility Decision for Atrazine, EPA, Enero 2003.
Disponible en: http://www.epa.gov/oppsrrd1/REDs/atrazine_combined_docs.pdf