Canelones denunció a productor que fumiga sobre arroyo y vecinos

La intendencia canaria actualizó legislación al respecto y llevó el caso de la Justicia Penal

La Intendencia Municipal de Canelones presentó denuncia penal contra un productor rural de la capital canaria que desacató distintas notificaciones que le prohíben continuar las fumigaciones a su campo con plantaciones de soja. Según dice el escrito presentado ante el juzgado penal de primer turno de ese departamento, al que accedió El Observador, el propietario del campo denunciado es un reconocido médico de la zona que luego de recibir más de una advertencia por parte de funcionarios de la comuna, continuó con la fumigación. Eso no puede hacerlo, según la intendencia, porque la zona está rodeada de casas.

De hecho, la inspección de la comuna se realiza luego de la denuncia de una vecina, quien observó cómo su vecino pasaba con el tractor fumigador por el fondo de su casa.

Los funcionarios de la Intendencia de Canelones fueron a notificar al propietario del campo de la imposibilidad de continuar con sus tareas de fumigación un sábado, pero el dueño de casa continuó con su trabajo. Del mismo modo lo hizo al otro día y, según dijeron a El Observador desde la intendencia, lo repitió en los días siguientes. Por eso, la administración de Yamandú Orsi decidió llevar el caso a la Justicia Penal, porque entiende que existe un desacato a la disposición y un peligro para la salud de los pobladores.

"Es de señalar que el propietario del predio en cuestión es un médico de destacada trayectoria en nuestra ciudad, y que la conducta demostrada atenta contra la salud de los vecinos, siendo éste conocedor de la prohibición que surge de la resolución mencionada", dice el escrito presentado por el abogado Eugenio Rebellato.

Las zonas rurales donde hay población cerca pueden ser protegidas y, por lo tanto, impedir que se fumigue a menos de 300 metros de una casa.

Un funcionario de la intendencia comentó a El Observador que el predio del denunciado está ubicado sobre el arroyo Canelón Chico, y que las plantaciones se encuentran muy cerca del agua. El campo se ubica entre las zonas Paso Picón y Paso Espinosa. Por otra parte, en la comuna observan que el caso es el primero que involucra fumigación de plantaciones y que llega a la Justicia Penal.

Hace poco tiempo la Intendencia de Canelones había definido, en base a las directrices ambientales del departamento, delimitar zonas de asentamiento humano para que queden resguardadas de las fumigaciones. Ese perímetro rural cerca de pobladores tiene, según esa norma, prohibido fumigar a una distancia menor de 300 metro de una casa. Ese criterio, según explicó a El Observador el director de gestión ambiental de Canelones, Leonardo Herou, es similar al que rige para las zonas urbanas.

"Esta es una de las zonas donde había habido problemas históricamente porque se fumigaba y había una gran cantidad de gente. Se generaba conflicto porque era un problema para la salud de la gente y para la contaminación", comentó el jerarca. La nueva disposición, por la cual se intimó al productor involucrado viene a reconocer "una realidad" muy particular del departamento de Canelones, donde habitan productores rurales en zonas urbanizadas.


20 de setiembre del 2015

El Observador