El Convenio de Estocolmo entra en vigor.
Buena noticia: Uruguay se compromete a eliminar contaminantes peligrosos.

(ver aqui comunicado de prensa)

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) informó el 18 de febrero de 2004 que el Convenio de Estocolmo entrará en vigor, lo que lo hará legalmente vinculante. El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) del año 2001 será legalmente obligatorio a partir del 17 de mayo de 2004. La cuenta regresiva de 90 días para que el tratado entre en vigor se inició el 17 de febrero de 2004, cuando Francia se convirtió en el Estado número 50 en ratificar el acuerdo.

Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) son sustancias químicas tóxicas, persistentes y bioacumulables en los organismos, causando diversos efectos negativos en la salud humana y en el ambiente. Son mezclas y compuestos químicos a base de carbono que incluyen compuestos industriales como los PCBs, plaguicidas como el DDT y residuos no deseados como las dioxinas. Los COPs son principalmente productos y subproductos de la actividad industrial, de origen relativamente reciente.

Para la entrada en vigor del Convenio de Estocolmo ha sido necesaria la firma y ratificación de 50 países. Uruguay fue el país 49 que depositó el instrumento de ratificación el 9 de febrero del 2004. Dicho Convenio fue aprobado por el Poder Legislativo el día 23 de diciembre del año 2003 y la Ley correspondiente (N° 17.732) fue promulgada por el Poder Ejecutivo el día 31 de diciembre de 2003; designándose Plenipotenciario al señor Embajador de la República Oriental del Uruguay ante la Organización de las Naciones Unidas con sede en Nueva York, Doctor Felipe Paolillo, para proceder en nombre del Gobierno de la República al depósito del Instrumento de Ratificación del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes ( ver información en: http://www.presidencia.gub.uy/resoluciones/2004013010.htm).

El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), firmado el 23 de mayo del 2001 establece medidas para la eliminación de la producción y uso de las siguientes sustancias peligrosas:

A)Plaguicidas
Hexaclorobenceno (HCB), Endrin, Mirex, Toxafeno, Clordano, Heptacloro, DDT, Aldrin y Dieldrin
B) Sustancias químicas industriales
Bifeniles Policlorados (PCBs) - Hexaclorobenceno (HCB)
C) Productos secundarios no intencionales
Dioxinas y Furanos

La entrada en vigor del Convenio de Estocolmo representa un avance en la lucha global contra la contaminación del planeta y plantea una serie de retos y oportunidades para las organizaciones ciudadanas que promueven la protección de la salud y el medio ambiente y la búsqueda de alternativas al uso de plaguicidas químicos.

Ahora es prioritario demandar que los gobiernos y el nuestro en particular, que ha firmado y ratificado el convenio, abran espacios de participación ciudadana en la elaboración y ejecución de los planes nacionales de implementación del Convenio. En particular, que el gobierno revea su apoyo a la instalación de plantas de celulosas, que significaría una violación flagrante al convenio de Estocolmo , puesto que incrementaría la liberación de dioxinas, que es precisamente uno de los productos que Uruguay se acaba de comprometer a eliminar.