Unión Europea prohibirá plaguicidas que dañan a las abejas

Estados miembros de la Unión Europea votan en favor de suspender los plaguicidas de la familia de los Neonicotinoides.

Después de una votación de la Comisión Europea realizada el día de ayer, 29 de abril, Europa impondrá la primera prohibición en todo el continente de los insecticidas Neonicotinoides, ampliamente utilizados y relacionados con daños graves para las abejas. La decisión ha sido respaldada por expertos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria EFSA -por sus siglas en inglés-.

La suspensión marca un hito, es una victoria para millones de activistas ambientales preocupados por una disminución dramática en las abejas. Será una derrota para las compañías químicas que ganan miles de millones al año por la venta de dichos productos y también para los ministros de Reino Unido. Ambos argumentaron que la prohibición dañará la producción de alimentos.

El voto de los 27 Estados miembros de la Unión Europea para suspender los plaguicidas que alteran el sistema nervioso central de las abejas fue apoyado por la mayoría de las naciones. Sin embargo como no se alcanzó la mayoría requerida por las reglas de votación de la UE, la decisión final quedó en manos de la Comisión Europea (CE), que en dos semanas pondrá en práctica la prohibición.

La Comisión Europea alegó que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha proporcionado "un caso fuerte, sustantivo y científico para la suspensión", que según dijo era proporcional al riesgo. Tres insecticidas de la familia neonicotinoides, imidacloprid, tiametoxam y clotianidina serán suspendidos durante dos años en su aplicación sobre flores de los cultivos de maíz, colza y girasol de los cuales se alimentan las abejas.

Las abejas y otros insectos son vitales para la producción mundial de alimentos ya que polinizan las tres cuartas partes de todos los cultivos. La caída brusca de los polinizadores en los últimos años se ha atribuido a enfermedades que atacan a las abejas, pérdida de hábitat y, cada vez más, al uso casi omnipresente de los plaguicidas neonicotinoides. Una serie de estudios científicos de alto nivel han vinculado los insecticidas de la familia de los neonicotinoides más utilizados en el mundo, a grandes pérdidas en el número de reinas y grandes aumentos de abejas que "desaparecen". Las abejas no vuelven a sus colmenas por los efectos que estas sustancias producen en el sistema nervioso central imposibilitándolas a encontrar su colmena.

Los neonicotinoides han sido usados ampliamente durante más de diez años y se utilizan como tratamientos de semillas en lugar de aerosoles, es decir, el insecticida se impregna en la planta en crecimiento, así como su néctar y el polen. Ellos son menos dañinos que algunos de los aerosoles que los sustituyen, pero los estudios científicos cada vez más los han relacionado con el debilitamiento de la salud y muerte de las abejas. Muchos, incluyendo a la Unión Nacional de Agricultores, aceptan que la regulación de la UE es insuficiente, ya que sólo se ha evaluado a las abejas y no los otros polinizadores silvestres que polinizan el 90% de las plantas y estas sólo considera los efectos a corto plazo y no tiene en cuenta los efectos combinados de múltiples plaguicidas.

La industria química ha advertido que la prohibición de los neonicotinoides daría lugar a volver al uso de sustancias más dañinas y mayores pérdidas de cultivos. Pero los activistas señalan que esto no ha sucedido durante suspensiones temporales en Francia, Italia y Alemania, y que el uso de los depredadores naturales de las plagas y la rotación de cultivos pueden hacer frente a los problemas.

Christopher Connolly, un experto en abejas de la Universidad de Dundee, dijo: "Si no se reemplazan los Neonicotinoides, con químicos más dañinos, entonces yo apoyo totalmente el principio de precaución. No creo que existan evidencias que se vaya a necesitar reemplazarlos, pero esas decisiones no siempre están basadas en la evidencia”.

El uso de los neonicotinoides también es objeto de ataques en los EE.UU., donde una coalición de apicultores, grupos ambientalistas y defensores de los alimentos está demandando a la Agencia federal de Protección Ambiental que proteja a los polinizadores.

Uruguay y la mortandad de las abejas

La mortandad de las abejas en nuestro país ha pasado a ser moneda corriente en todo el territorio. Apicultores y organizaciones han alertado a los tomadores de decisión sobre lo ocurrido. Las abejas continuarán muriendo si se continúa utilizando insecticidas que la Unión Europea ha prohibido porque se ha reconocido que matan a las abejas.

Los tres insecticidas de la familia de los neonicotinoides incriminados –(imidacloprid, tiametoxam y clotianidina) son producidos por el grupo alemán Bayer y el suizo Syngenta, en particular el Cruiser OSR.

En Uruguay dos de estos insecticidas son usados ampliamente, solos y en combinación con otros insecticidas.

Imidacloprid, de acuerdo a las indicaciones de sus fabricantes dice que actúa de manera similar a la acetilcolina, excitando células nerviosas. A diferencia de lo que ocurre con la acetilcolina que es desdoblada rápidamente por la acetilcolinesterasa, el Imidacloprid no se desdobla o lo hace muy lentamente afectando el sistema nervioso del insecto. Altamente tóxico para las abejas. Se utiliza en los cultivos de: papa, frutilla, soja, lechuga, tomate, cebolla, duraznero, ciruelo, peral, vid, citrus y manzano entre otros.

Tiametoxan, interfiere con los receptores nicotínicos (receptor acetilcolina nicotínico) produciendo convulsiones nerviosas en el insecto, que producen parálisis y muerte. Es altamente tóxico para abejas, se recomienda no aplicar directamente sobre las abejas ni sobre las colmenas .Tampoco aplicar sobre cultivos o vegetales que estén en floración. Se utiliza en los cultivos de: papa, soja, vid, tomate, pepino, pimiento, melón, sandía, lechuga y citrus entre otros.

Esperemos que las medidas tomadas por el continente europeo, sirvan de ejemplo a seguir por nuestro país y que se elimine al menos en ciertas temporadas y cultivos el uso de estos venenos mortales para las abejas, que no solo terminaran con las abejas sino que gran parte de la producción de alimentos se verá afecta.

Artículo basado en: http://www.guardian.co.uk/environment/2013/apr/29/bee-harming-pesticides-banned-europe

RAPAL Uruguay

Abril 2013