Argentina: graves impactos por aplicación de Endosulfán en soja transgénica

por Maria Isabel Cárcamo - Julio 2003

Los alrededor de 60.000 habitantes de Villaguay, departamento de la provincia Argentina de Entre Ríos, están sufriendo los efectos de la aplicación indiscriminada de Endosulfán en los cultivos de soja transgénica. Este agroquímico viene siendo usado desde hace unos tres años, desde que, supuestamente dejaron de utilizar el monocrotofoo, (monocrotophos) porque ocasionaba muchos trastornos. Sin embargo, el remedio parece haber sido mucho peor que la enfermedad.

En efecto, a través de la organización ambientalista local ECOSOL nos ha llegado información detallada de los terribles impactos que está causando la fumigación de este agroquímico.

Los "remedios" que envenenan

La denuncia comienza con el relato de los graves transtornos a la salud provocados por los agroquímicos utilizados en la zona, entre los que el principal es el Endosulfán. Una denunciante describe así la situación:

"En mi pueblo hay más de 50 personas intoxicadas con agroquímicos, muchas de ellas con diarreas, 2 de ellas internadas. Una de ellas presenta un cuadro bastante difícil porque tiene diarrea desde hace 10 días y no hay modo de cortarla. Cuando pasó el avión fumigando ella (es una mujer joven, de no más de 35 años) estaba cortando unos yuyos afuera de su casa y esos yuyos los colocó en el mate. Aunque los lavó, piensa que puede ser eso más la cantidad de veneno que inhaló y que le entró por los poros de la piel, porque comenzó a partir de ahí con este cuadro de diarrea. Ahora está internada con suero y lo que defeca es casi sangre. La otra también está internada con un cuadro diarreico. Hay muchas otras con diarreas, que no están internadas. Algunas otras tienen mareos, sensación de hormigueo en el cuerpo, dolor de cabeza y náuseas. Otras están atacadas del pecho, como si les hubiera agarrado una especie de asma. Otras, como yo, tenemos llagas en la boca y dolor de garganta y padecemos de leucemias. ¡Y que no digan que no es por culpa del Endosulfán y/o de los productos químicos fosforados!"

Las aguas contaminadas

La evidencia arriba presentada parecería ser más que suficiente para exigir la prohibición inmediata del uso de esos agroquímicos, pero hay mucho más. La denuncia de ECOSOL sigue diciendo que:

"Hay varios niños que se han bañado en lagunas y arroyos linderos, que tienen la piel toda lastimada, como si les hubiera agarrado hongos. Hay peces muertos en muchos arroyos y lagunas. También liebres, y otros animales silvestres tirados en el campo".

Los venenos no hacen distinciones

El endosulfán es utilizado por los grandes productores de soja transgénica para combatir la chinche verde y las lagartas, pero de más está decir que afecta a todo tipo de insectos y animales, ya sea de sangre fría o caliente. Las liebres, por ejemplo quedan de color blanco, tiradas muertas sobre los campos. Y por supuesto también afecta a las abejas, tal como lo registra ECOSOL:

"Un muchacho que es apicultor desde hace veinte años, me cuenta que las abejas están sumamente nerviosas, que nunca han estado como este año y que lo mismo pasa en toda la provincia. Les dan muchísimas picaduras cuando trabajan con ellas... Dice que nunca las ha visto tan alteradas... De más está decir que cuando el avión fumiga en esa zona, deben dejar de trabajar con las colmenas y volverse para el pueblo, pues si no los fumiga a ellos también y, sabiendo que se trata del endosulfán, más rápido se vuelven..."

"También como la fumigación se hace desde avión, fumigan sobre las casas de las personas que viven en el campo y sobre las escuelas de campo, ocasionando todo tipo de trastornos a los chicos y a las maestras."

Afectados antes de nacer

En el marco de una situación como la que se describe parecería ser que es imposible que puedan pasar cosas peores. Pero no lo es. Los niños están siendo afectados cuando aún están en el vientre de sus madres, tal como lo describe la gente de ECOSOL:

"Días pasados me llamó el médico de mi pueblo, muy preocupado. El es también ginecólogo y obstetra y me preguntó si nosotros sabíamos lo que estaban echando, pues se han presentado en la ciudad de Villaguay (que tiene unos 12.000 habitantes), un número de casos de malformaciones congénitas muy superior al normal. En nuestro pueblo, que somos 3000 habitantes, han habido 2 malformaciones congénitas en este mes. Eso es muchísimo, considerando la cantidad de partos y lo que está pasando causa alarma entre los médicos. Hay muchos abortos espontáneos de bebés a punto de nacer. El médico me dijo que los escuchas perfectamente a través de la panza de la madre y, a los quince minutos o media hora, ya no se los escucha. Son generalmente de mujeres que están de ocho meses, o casi a punto de dar a luz..."

Grave responsabilidad de los técnicos

La responsabilidad por toda esta situación radica por supuesto en el gobierno y en los propietarios de los cultivos de soja. Sin embargo, los agrónomos tienen una gran cuota de responsabilidad en ésto, ya que son quienes aportan la credibilidad "técnica" a prácticas agrícolas que lindan con lo criminal. Lo que dice al respecto la gente de ECOSOL es muy claro:

"Usan el Endosulfán de forma indiscriminada, irresponsable y creemos que ni siquiera respetan las cantidades que deben emplearse. Hay una total falta de conciencia y los ingenieros agrónomos de la zona, son los que más apoyan el uso de estos agroquímicos. Ellos mismos traen la máquina a la casa donde viven y la dejan allí. Es común que a esas máquinas las laven dentro del pueblo y cerca de las otras casas, e incluso las usan como transporte personal, saliendo de compras con ellas".

"Hemos presentado denuncias en la Municipalidad y en la Defensoría del Pueblo de la Nación, pero es poco lo que han hecho. Este año fue usado el endosulfán entre tres y siete veces (con avión), según los sembrados o la fecha en que fue plantada la soja. Por supuesto lo usan sólo en soja, por el momento, porque acá está casi todo sembrado con esa oleaginosa".

¿No te gusta la sopa? Entonces toma dos platos

Como si lo anterior no alcanzara, aún hay más. En efecto, todo esto se ve aún agravado por el propio monocultivo a gran escala de soja transgénica ya que además de toda la contaminación que se causa con el uso de plaguicidas, las semillas transgénicas causan riesgos ecológicos de todo tipo, empezando por la contaminación de aguas con bacterias que han sido manipuladas genéticamente y culminando con los efectos desconocidos que pueden tener sobre los ecosistemas locales y sobre la salud de quienes consumen (sin que siquiera se les advierta) alimentos con componentes de cultivos transgénicos.

En definitiva, la tecnología y la biotecnología de las grandes transnacionales, apoyadas por el gobierno y avaladas por los técnicos están resultando en que:

- los niños no alcancen ni siquiera a nacer o nazcan con malformaciones
- la población local sufra infecciones, alergias y enfermedades cancerígenas
- el medio ambiente sufra graves procesos de degradación.

La gran paradoja

Quienes promueven estas tecnologías (el uso de agroquímicos y de cultivos transgénicos) dicen que su objetivo es " acabar con el hambre en el mundo". Sin embargo, son las mismas empresas transnacionales (ahora aún más grandes por haberse fusionado) que promovieron la "Revolución Verde". La Revolución Verde no solamente no terminó con el hambre sino que desplazó agricultores tradicionales a las ciudades, destruyó buena parte de la biodiversidad y contaminó al ambiente por el uso extensivo de pesticidas y fertilizantes químicos. Contribuyó, eso sí, a incrementar las ganancias de esas grandes empresas. Que de eso se trataba y se sigue tratando. Lo que está pasando en Villaguay, está siendo sufrido por mucha otra gente en todo el mundo. Es hora de que los gobiernos tomen cartas en el asunto y promuevan otro tipo de agricultura, que efectivamente pueda acabar con el hambre sin afectar la salud de la gente. No sólo es necesario, sino que además es posible.